La Cancillería declaró persona “non grata” a Elizabeth García tras las declaraciones del presidente colombiano sobre la crisis boliviana.

El Gobierno de Bolivia confirmó este miércoles la expulsión de la embajadora de Colombia, Elizabeth García, luego de considerar que las declaraciones del presidente Gustavo Petro constituyen una “injerencia” en asuntos internos del país.

A través de un comunicado oficial, la Cancillería informó que García fue declarada persona “non grata” y deberá concluir sus funciones diplomáticas en territorio boliviano, en cumplimiento de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

“Efectivamente, la embajadora fue declarada persona ‘non grata’ ante las insistentes declaraciones públicas del presidente Gustavo Petro de injerencia en política interna boliviana”, afirmó el canciller Fernando Aramayo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que la decisión busca preservar los principios de soberanía, no injerencia y respeto mutuo entre Estados, considerados pilares fundamentales de las relaciones diplomáticas.

La tensión diplomática entre ambos países se intensificó luego de que Petro afirmara el pasado 17 de mayo que en Bolivia existe una “insurrección popular” y ofreciera a su Gobierno como mediador para buscar una salida pacífica a la crisis política.

Posteriormente, el mandatario colombiano volvió a pronunciarse sobre los conflictos en Bolivia tras compartir mensajes y videos relacionados con las movilizaciones y enfrentamientos registrados en La Paz.

En una de sus publicaciones en la red X, Petro comparó la supuesta colaboración del presidente argentino Javier Milei con las fuerzas de seguridad bolivianas con el apoyo que recibió Francisco Franco durante la Guerra Civil Española.

Las declaraciones fueron rechazadas por el Gobierno boliviano, que acusó al mandatario colombiano de respaldar movimientos “desestabilizadores” en medio de las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Bolivia atraviesa más de dos semanas de conflictos sociales, bloqueos y marchas encabezadas por sectores afines al evismo, campesinos y dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB). El lunes, las movilizaciones derivaron en violentos enfrentamientos en La Paz, además de ataques a instituciones públicas y privadas.