Carburantes llegaron durante la madrugada y se prevé su distribución en las próximas horas.

Los conductores del sector de Urujara, principal punto de acceso hacia los Yungas de La Paz, aguardaron durante 10 días en filas instaladas en los surtidores de la zona para abastecerse de combustible. La madrugada de este miércoles, alrededor de las 02:00, cisternas con carburantes arribaron al sector, generando expectativa entre los transportistas que esperan la reanudación de la venta en las próximas horas.

La escasez de combustible provocó malestar entre los conductores, quienes permanecieron varios días en los alrededores de las estaciones de servicio a la espera de gasolina y diésel. Ante la demora en el abastecimiento, los choferes decidieron bloquear la tranca de Urujara, en la ruta que conecta la ciudad de La Paz con la región de los Yungas.

La medida de presión también se extendió a otros puntos de la ciudad. Según reportes de Radio Yungas, los transportistas instalaron bloqueos en las zonas de Villa El Carmen, Chuquiaguillo y Kalajawira para exigir la provisión regular de carburantes.

Las protestas se registraron pocas horas después de que autoridades municipales de la región gestionaran el desbloqueo de la carretera hacia los Yungas, una vía que permaneció interrumpida durante más de 20 días. Los cortes de ruta generaron pérdidas económicas para productores y operadores del transporte que dependen de esta conexión para el traslado de mercancías y pasajeros.

El martes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó sobre el despacho de 500.000 litros de gasolina y 15.000 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) destinadas a seis provincias del norte del departamento de La Paz. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, la estatal petrolera no había emitido un pronunciamiento específico sobre la situación registrada en Urujara y los bloqueos protagonizados por los transportistas.

Los conductores esperan que la llegada de las cisternas permita normalizar gradualmente el abastecimiento de combustible y reducir las extensas filas que se formaron durante los últimos días en la zona.