La Policía atribuye la violencia reciente a una pugna entre organizaciones criminales brasileñas por el control de las rutas del narcotráfico. En los últimos cinco días se reportaron varios homicidios, entre ellos el del subteniente Yerson Salazar.

El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, confirmó que la reciente ola de violencia en el departamento está relacionada con una disputa entre las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho, que buscan controlar las rutas del narcotráfico en territorio boliviano.

La autoridad informó que en los últimos cinco días se registraron varios asesinatos en Santa Cruz y que las investigaciones apuntan a que estos hechos están vinculados con la confrontación entre ambas facciones. Recordó además el ataque ocurrido semanas atrás en San Ignacio de Velasco, donde dos ciudadanos bolivianos fueron asesinados por presuntos sicarios brasileños.

Como parte de la respuesta, la Policía reforzó los operativos en la frontera con Brasil. En una intervención reciente se desmanteló una pista clandestina donde se encontró una avioneta inutilizada, combustible de aviación (Avigas), uniformes y equipo de tipo militar.

En esa misma zona se desarrollaba la búsqueda del subteniente Yerson Salazar Aliendres, quien fue asesinado durante un operativo. Dos días después, su cuerpo fue encontrado carbonizado.

Según Gómez, el objetivo de las organizaciones criminales es asumir el control de las rutas utilizadas para el tráfico de sustancias ilícitas. En ese contexto, la FELCN también intervino otra pista clandestina donde halló combustible de aviación e infraestructura utilizada como apoyo logístico para pilotos.

Las investigaciones establecen que estas pistas serían empleadas para trasladar droga hacia Brasil y Paraguay.

El comandante indicó que los operativos se ejecutan de manera coordinada entre la Policía, la FELCN y otras instituciones del Estado. Asimismo, confirmó la llegada de grupos tácticos de refuerzo procedentes de La Paz, Oruro y Cochabamba, además del apoyo de patrullajes preventivos de efectivos militares en el municipio de San Matías.