El Gobierno nacional enfrenta nuevos frentes de tensión tras superar más de 50 días de bloqueos, con protestas y reclamos de gremialistas, maestros, profesionales en salud y transportistas por temas vinculados al tipo de cambio, salarios, educación y abastecimiento de combustible.
Los gremialistas cuestionan el alza del dólar y advierten que el incremento del tipo de cambio encarece los productos y golpea al comercio. Además, piden medidas de alivio financiero, como el refinanciamiento de créditos y una pausa en el pago de obligaciones bancarias.
En educación, la propuesta del Ministerio de Educación de incorporar estudiantes de quinto año y profesionales de otras áreas para cubrir la falta de docentes generó el rechazo del magisterio urbano y rural, que exige la creación de nuevos ítems y el respeto al escalafón docente.
El sector salud mantiene medidas de presión en varios departamentos por el retraso en el pago de salarios, mientras que los choferes continúan en estado de alerta debido a la persistente escasez de diésel, que limita las operaciones del transporte y mantiene largas filas en los surtidores.
Estos nuevos conflictos se presentan en un contexto de dificultades económicas y sociales, abriendo un nuevo desafío para el Gobierno en su intento por estabilizar el país tras la crisis provocada por los bloqueos.








