Entre junio de 2024 y marzo de 2026, el costo del almuerzo fuera del hogar, específicamente en mercados y puestos de venta, aumentó de forma sostenida, con variaciones que van desde un 29% en Cochabamba hasta 59% en Potosí, mientras en Sucre subió un 44%
Entre junio de 2024 y marzo de 2026, el costo del almuerzo fuera del hogar, específicamente en mercados y puestos de venta, aumentó de forma sostenida, con variaciones que van desde un 29% en Cochabamba hasta 59% en Potosí, mientras en Sucre subió un 44%, el tercer incremento más alto de todo el país.
Los datos provenientes de fuentes oficiales están contenidos en un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), firmado por Juan Luis Espada y publicado a raíz del reciente 1 de Mayo, Día del Trabajo.
“Datos oficiales al primer trimestre del 2026 muestran que la variación mensual del IPC (Índice de Precios al Consumidor) fue negativa en febrero y marzo, y en ese marco, la variación acumulada a marzo alcanzó al 0,34%. A primera vista, esto podría leerse como una señal alentadora. No obstante, no podemos afirmar que la situación está mejorando. Por un lado, la variación mensual y acumulada del IPC está tomando como punto de partida los precios elevados que se han registrado hasta fines del 2025. Dicho de otro modo, los precios no bajaron, simplemente dejaron de subir tan rápido”, sostiene.
El informe hace notar que almorzar fuera del hogar no es un gasto opcional para quien trabaja lejos de su vivienda.
MERCADOS Y LOCALES
Por las variaciones de precios de 2024 a 2026, el almuerzo en mercados y puestos cuesta más que en locales, lo que supone un golpe mayor para sectores de menores ingresos, según el informe del Cedla.
Potosí es la capital de departamento donde el almuerzo en mercados o puestos subió más (59,3%); le siguen Cobija (57,6%) y Sucre (44%). Empero, donde más se paga es en Santa Cruz (Bs 19,5), Potosí (Bs 19,11) y Cobija (Bs 18,56%), en ese orden. Cochabamba es donde menos subió en porcentaje (29,1%) y Trinidad donde almorzar cuesta menos en mercados o puestos, un promedio de Bs 13,46.
El alza de precios fue menor en locales, pero sí la hubo. Cobija es la ciudad donde más subió, un 45,7%; en segundo lugar está Potosí, donde aumentó el 37,7%, y en tercero, Santa Cruz, con un 33,7%. Sucre registra el menor porcentaje de incremento del precio del almuerzo en locales en todo el país, un 16,4%.
Sin embargo, al margen de los porcentajes de incremento, donde más se paga por un almuerzo en local es en Santa Cruz (Bs 20,08), La Paz (Bs 17,52) y empatados en tercer lugar, Cobija y Potosí, donde el almuerzo cuesta en promedio Bs 16,67.
Donde más barato se almuerza en un local es en Oruro –el promedio es de Bs 12,89–, mientras en Sucre se paga un promedio de Bs 16,30 para almorzar en un local.
CORREO DEL SUR corroboró que actualmente el precio del almuerzo en el Mercado Central de Santa Cruz oscila entre 14 y 15 bolivianos, mientras que en una pensión suele oscilar entre 18 y 22 bolivianos; pueden aumentar dependiendo de la zona y el local en cuestión.
Desde 2024, a raíz del alza sostenida de precios de productos de la canasta familiar, este diario informó del incremento de precios en las pensiones, algunas de las cuales se plantearon cerrar. El incremento afectó particularmente a estudiantes universitarios llegados a Sucre del interior del país que, en muchos casos, decidieron restringir su alimentación.
El informe “El Primero de Mayo sin respuesta: Precios altos instalados, salarios rezagados y una reposición que no repone” remarca no solamente que la desaceleración de precios no es un alivio, sino que el reformulado del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 proyecta un tercer año de inflación.
POSTURA CEDLA
El Cedla aboga por un incremento salarial y critica la negativa del Gobierno, pero también remarca que se requieren mecanismos de compensación y protección para trabajadores que no se benefician de incrementos en el haber básico o del Salario Mínimo Nacional.
PROBLEMA CENTRAL
Juan Luis Espada
EXPERTO DEL CEDLA
El problema central ya no es únicamente cuánto suben los precios, sino el nivel en el que se han estabilizado y la creciente distancia entre ese nivel y los ingresos laborales. En ese desfase se configura un deterioro sostenido del poder adquisitivo que, hasta ahora, no ha sido revertido”.
///CORREO DEL SUR////


