El viceministro Ernesto Justiniano afirmó que la decisión de Estados Unidos cambia el enfoque de la lucha contra estas organizaciones criminales que también operan en Bolivia.

El Gobierno boliviano señaló este viernes que la decisión de Estados Unidos de declarar organizaciones terroristas al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) marcará un nuevo escenario en la lucha regional contra el crimen organizado, debido a que ambos grupos criminales tienen presencia y operaciones vinculadas a Bolivia.

El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, explicó que la medida implica que estas organizaciones dejarán de ser tratadas únicamente como estructuras ligadas al narcotráfico y pasarán a ser consideradas amenazas a la seguridad internacional.

“A partir de ahora, esto se considera como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos y empieza a recibir una presión muy fuerte en los ámbitos de migración, diplomacia, en el ámbito financiero y en el ataque a todas las personas o instituciones que están trabajando alrededor de estas dos organizaciones”, afirmó la autoridad.

Justiniano indicó que las investigaciones impulsadas por agencias estadounidenses ya no se concentrarán solamente en el tráfico de drogas, sino también en las redes de apoyo que habrían facilitado operaciones de estas bandas.

“Me refiero específicamente a aquellos que le daban una especie de impunidad o aquellos que trabajaban con sustancias controladas, con precursores o en la parte financiera”, sostuvo.

El viceministro agregó que esta nueva categoría permitirá ampliar los mecanismos de cooperación internacional y fortalecer las acciones antidrogas en Bolivia.

“Significa una mayor presión en la parte de la cooperación, lo cual es bienvenido porque esto nos va a permitir tener mayor fuerza en el tema del trabajo que venimos haciendo en antidrogas”, señaló.

Según la autoridad, todas las personas, grupos o estructuras vinculadas al PCC y al Comando Vermelho pasarán a estar bajo mayor vigilancia internacional tras la decisión asumida por Estados Unidos.