El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, pidió a los sectores que tienen previsto movilizarse que opten por el diálogo y la concertación para resolver sus demandas. El magisterio urbano, el Transporte Libre y organizaciones cívicas ya anunciaron medidas de presión con distintos plazos.
Ante las advertencias de movilizaciones, bloqueos y protestas previstas para los próximos días, el ministro de Trabajo, Williams Bascopé, convocó a las organizaciones sociales y sectores en conflicto a instalar mesas de diálogo para buscar soluciones a sus demandas.
“Hay que indicar a todos esos movimientos sociales que les invitamos al diálogo y que abracen la Constitución y las instituciones de la democracia”, manifestó la autoridad durante una declaración a los medios.
Bascopé cuestionó que algunos sectores recurran a amenazas de bloqueos, marchas o medidas de presión y consideró que este tipo de acciones no contribuyen a resolver los problemas. Afirmó que existen temas que pueden ser conciliados y mejorados mediante el diálogo.
El pedido del Gobierno se produce mientras distintos sectores preparan medidas de presión. El magisterio urbano anunció una movilización en los nueve departamentos para este martes 15 de septiembre, en demanda del cumplimiento de acuerdos suscritos con el Ejecutivo.
Por su parte, el Transporte Libre otorgó un plazo de 48 horas a las autoridades para atender sus demandas y advirtió que, de no recibir una respuesta, sus afiliados saldrán a las calles.
A estas medidas se suma la posición asumida por la Asamblea de la Cruceñidad, que dio al Gobierno hasta el 10 de octubre para resolver los problemas relacionados con el suministro de combustibles.
El ministro señaló que el presidente Rodrigo Paz instruyó a sus colaboradores mantener abiertos los canales de diálogo con los diferentes sectores y debatir los puntos de conflicto con el objetivo de alcanzar acuerdos.
Respecto a la situación económica, Bascopé sostuvo que los problemas actuales podrán ser superados, aunque responsabilizó de la crisis a las gestiones del Movimiento Al Socialismo (MAS), a las que acusó de haber incurrido durante 20 años en “irresponsabilidad y despilfarro”.
En ese contexto, cuestionó que durante los gobiernos anteriores no se hayan realizado mayores inversiones en proyectos gasíferos y afirmó que esa situación afecta actualmente la disponibilidad de recursos y combustibles.
También defendió la necesidad de revisar el esquema de subsidios a los carburantes. Según Bascopé, la diferencia entre los precios de los combustibles en el mercado internacional y los valores subvencionados en Bolivia genera pérdidas para el Estado y favorece el contrabando.
La autoridad afirmó que el combustible boliviano termina siendo trasladado hacia mercados de Perú, Chile y Brasil, beneficiando a grupos que operan al margen de la legalidad.
“No vamos a poder solucionar las cosas económicas si no nos sinceramos. Pero eso sí, el Presidente está con el gabinete buscando soluciones, las más amigables con el ciudadano de a pie, pero sepa también que tenemos que poner el hombro”, remarcó el ministro.
