La administración de Rodrigo Paz acordó con autoridades estadounidenses avanzar en una cooperación más estrecha en seguridad, defensa y lucha contra el narcotráfico, además de fortalecer mecanismos de extradición y cooperación jurídica.
El Gobierno de Bolivia y el Departamento de Estado de Estados Unidos acordaron profundizar la cooperación bilateral en materia de seguridad, con énfasis en la lucha contra el narcoterrorismo, el narcotráfico y las estructuras del crimen organizado transnacional.
El entendimiento fue alcanzado durante una reunión en Washington entre los subsecretarios estadounidenses Cart Weiland y Rob Allison, y los ministros bolivianos de la Presidencia, Fernando Aramayo, y de Defensa, Ernesto Justiniano.
Según el Departamento de Estado, las conversaciones estuvieron orientadas a fortalecer la seguridad de ciudadanos bolivianos y estadounidenses. La institución advirtió además que los grupos vinculados al narcoterrorismo y funcionarios corruptos representan una amenaza para Bolivia y contribuyen a la desestabilización de la región.
La delegación boliviana cumplió una agenda de trabajo con autoridades estadounidenses destinada a ampliar la coordinación en seguridad, defensa, lucha contra el narcotráfico y combate al crimen organizado transnacional.
El Ministerio de Defensa informó que también se analizaron mecanismos de cooperación jurídica y extradición, junto con medidas destinadas a mejorar las capacidades de las instituciones bolivianas para enfrentar estas amenazas.
Justiniano destacó la disposición encontrada durante las reuniones y señaló que el siguiente paso será traducir los acuerdos alcanzados en medidas concretas.
“Encontramos una importante disposición para profundizar la cooperación con Bolivia. Ahora viene lo más importante: convertir esta apertura en acciones concretas, mejores capacidades y resultados para los bolivianos”, afirmó el ministro de Defensa.
