El vocero presidencial, José Luis Gálvez, informó que el paquete de 12 leyes estructurales impulsado por el Gobierno ya está concluido y será remitido de manera gradual a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), conforme avance el tratamiento legislativo de cada iniciativa.
Gálvez explicó que los proyectos fueron elaborados antes de los 53 días de bloqueos registrados entre mayo y junio, y señaló que su contenido podrá modificarse durante el debate parlamentario. Afirmó que el objetivo es que las normas reflejen consensos y contribuyan a la transformación del Estado.
La autoridad respondió a las críticas por la demora en la presentación de las propuestas y sostuvo que el Ejecutivo debió priorizar la atención de la conflictividad social y la preservación de la estabilidad institucional durante los primeros meses de gestión. También recordó que el Gobierno enfrentó otros conflictos, como el relacionado con la Central Obrera Boliviana (COB).
El vocero indicó que la administración actual se desarrolla en un contexto de transición política y expresó que el Ejecutivo busca avanzar con mayor rapidez. Añadió que, una vez remitidos los proyectos, corresponderá a la Asamblea definir el ritmo de su análisis y aprobación.
Respecto a las observaciones de sectores políticos y sociales, Gálvez afirmó que las críticas forman parte del debate democrático y sostuvo que aquellas fundamentadas contribuyen a mejorar la gestión pública.
Finalmente, señaló que el Gobierno busca transformar la estructura estatal, al considerar que el aparato administrativo vigente es burocrático y dificulta la gestión pública. En ese sentido, afirmó que la reforma del Estado será un proceso de largo plazo orientado a reducir trabas administrativas y mejorar la atención a la población.








