El presidente Luis Arce sostiene una reunión con los ejecutivos de la Central Obrera Boliviana (COB) en la Casa Grande del Pueblo, con el objetivo de definir un posible incremento salarial antes del Día del Trabajador. La COB presentó su propuesta el 13 de marzo, planteando un aumento del 15% en el salario mínimo nacional y del 20% en el haber básico, buscando una mejora significativa para los trabajadores.
Sin embargo, la situación económica del país genera resistencias. El sector empresarial privado expresó su rechazo a cualquier incremento salarial, advirtiendo que podría traer consecuencias graves, como mayor desempleo y cierre de unidades productivas. Las advertencias se suman a un contexto económico frágil, afectado por la falta de dólares, combustibles y una inflación constante que golpea a las pequeñas y medianas empresas.
En mayo de 2024, el Gobierno había autorizado un incremento del 5,85% al salario mínimo y del 3% al haber básico, aunque en ese entonces la demanda de la COB era similar a la actual. El debate actual refleja la tensión entre las demandas laborales y las preocupaciones empresariales sobre la sostenibilidad económica en Bolivia, en un escenario donde las decisiones salariales podrían marcar el rumbo de la estabilidad económica nacional.
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