El gerente de Boliviana de Aviación (BoA), Estanislao Finfera, reconoció que la aerolínea estatal atraviesa una situación crítica y que solo 10 de sus 19 aeronaves están operativas. Sin embargo, negó que la empresa se encuentre en quiebra técnica y descartó que existan riesgos para la seguridad operacional.
“Los números no están como para quiebra técnica. El otro día, mi gerente financiero ha dado una información y quiebra no existe”, afirmó Finfera, quien aseguró que la administración realiza esfuerzos para mantener el flujo de operaciones y garantizar los viajes de los pasajeros.
Sobre las denuncias de los trabajadores respecto a posibles problemas de seguridad, el gerente sostuvo que no recibió ninguna queja formal ni una carta que respalde esos cuestionamientos. Indicó que conoció el pronunciamiento a través de los medios de comunicación y las redes sociales, y expresó dudas sobre su representación al señalar que el documento difundido no tenía firmas.
Finfera remarcó que la seguridad operacional es uno de los pilares fundamentales de una aerolínea y rechazó que se ponga en duda el cumplimiento de ese principio en BoA.
Entretanto, los trabajadores de la empresa se declararon en estado de emergencia y denunciaron una crisis operativa y financiera atribuida a la falta de mantenimiento, repuestos críticos y adquisición o alquiler de motores. Según su pronunciamiento, la inoperatividad de aeronaves en tierra estaría provocando un “colosal daño económico” al Estado.
Los trabajadores advirtieron que asumirán medidas de presión si sus demandas no son atendidas. Hasta el momento, las denuncias del sector y la posición de la gerencia mantienen versiones contrapuestas sobre la situación financiera y operativa de la aerolínea estatal.




