El senador suplente Nilton Condori pasó su primera noche en el penal de San Pedro, en La Paz, después de que un juez dispusiera su detención preventiva por seis meses, en el marco de una investigación por los presuntos delitos de terrorismo e instigación pública a delinquir.
El proceso está relacionado con los bloqueos registrados durante 53 días en 2026 e incluye al expresidente Evo Morales y a los dirigentes Román Gutiérrez y Rosario Vargas. Según la imputación fiscal, la medida contra Condori responde a riesgos de fuga y de posible influencia sobre los otros denunciados.
El abogado defensor, Alan Fernández, confirmó que el traslado al recinto penitenciario se ejecutó después de la audiencia cautelar. La defensa cuestionó la decisión judicial y presentó una apelación, al considerar que se vulneraron las garantías constitucionales del legislador.
El abogado también invocó el artículo 152 de la Constitución Política del Estado, que establece restricciones a la detención preventiva de representantes electos, salvo en casos de flagrancia. La Fiscalía, por su parte, argumentó que Condori fue suspendido sin goce de haberes por el Senado el 12 de agosto y que no puede acreditar una actividad laboral.
La decisión fue respaldada por legisladores de Libre y del PDC, además del presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis. El constitucionalista José Luis Santistevan sostuvo que la protección parlamentaria no ampara delitos comunes ajenos al ejercicio de las funciones legislativas.
Entre las diligencias pendientes, la Fiscalía prevé recibir las declaraciones informativas de Morales, Gutiérrez y Vargas, además de recolectar material documental y audiovisual de Radio Kawsachun Coca, la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba y la dirección nacional del partido Evo Pueblo.




