Los maestros urbanos acatan este viernes, 23 de octubre, un paro nacional movilizado de 24 horas en demanda de atención a sus reivindicaciones laborales y educativas, además de expresar su rechazo a varias medidas económicas del Gobierno.
La medida contempla la suspensión de clases y movilizaciones en diferentes regiones del país. En La Paz, los docentes tienen previsto concentrarse en El Alto para luego marchar hacia el centro de la sede de gobierno.
Entre las principales demandas del sector están el incremento del presupuesto educativo, mejores salarios, la creación de nuevos ítems, la defensa de la educación fiscal y la nivelación de la carga horaria.
El magisterio también cuestiona una posible descentralización de la educación pública y rechaza la transferencia de la administración de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones, al considerar que estos cambios afectan al sistema educativo.
A estas reivindicaciones se suman las protestas contra el levantamiento de la subvención al diésel y la nueva normativa sobre las tarifas de energía eléctrica, medidas que los maestros incorporaron a sus cuestionamientos a la política económica gubernamental.
El ministro de Educación, Erick Sanjinés, reiteró el jueves que el Gobierno no tiene intención de privatizar la educación pública y convocó al sector a retomar el diálogo para abordar sus demandas.




