Estados Unidos ha celebrado este martes elecciones legislativas de medio mandato (denominadas midterms en inglés). Superando las expectativas, el Partido Demócrata se ha hecho con el control del Congreso, al lograr una mayoría clara tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
En el Senado, cámara clave para poner freno al poder del presidente Donald Trump, los demócratas han logrado cambiar el color de siete estados: Iowa, Ohio, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Kansas, Texas y Maine, algunos de ellos tradicionales bastiones republicanos. Así, se han hecho con 54 asientos en el Senado, sobrepasando cómodamente el umbral de 51 necesario para la mayoría. En la Cámara, los demócratas han ganado 237 escaños, una cómoda mayoría.
Estos comicios no solo han evidenciado el claro desencanto de la población con la administración Trump, marcado por la guerra en Irán y la subida del precio del combustible. También han funcionado como una oportunidad histórica para que entren en el escenario político nacional perfiles que hasta ahora no tenían cabida. Entre los principales vencedores de la noche, destacan el candidato demócrata en Michigan Abdul el Sayed, que se ha convertido en el primer senador musulmán de la historia de EE.UU; James Talarico, que ha logrado un histórico asiento en el Senado en Texas, fortín republicano desde hace tres décadas; Keisha Lance Bottoms, primera gobernadora negra del país tras su victoria en Georgia; Chris Pappas, New Hampshire, primer senador abiertamente homosexual; y Hakeem Jeffries, el primer presidente negro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
El recuento de votos aún continua en algunos estados como Alaska, Nebraska o Mississippi.
En su primera aparición pública tras la debacle de su partido, el presidente Donald Trump ha reconocido que los resultados en las 'midterm' se deben en gran parte a la guerra en Irán. Sin embargo, asegura que "ha merecido la pena": “No teníamos opción. Si volviésemos atrás, lo volvería a hacer. Irán no puede tener un arma nuclear”. Ha afirmado que espera relacionarse bien con las mayorías demócratas, a pesar de sus discrepancias, y descarta que se produzca un impeachment: "No creo que lo presenten. Les aplastaría".
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca ha vuelto a repetir un mensaje que publicó en redes social anoche, donde aseguraba que si su nombre hubiese estado en las papeletas, los republicanos habrían ganado.
En estos comicios se han elegido a los 435 miembros de la Cámara de Representantes y a un tercio de los senadores, además de a los gobernadores de 36 estados y cientos de cargos estatales y locales.
La jornada electoral ha estado marcada por la sospecha del fraude, que el presidente Trump lleva meses alimentando. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha desplegado a 1.000 funcionarios supervisores por todo el país para monitorizar la votación de las elecciones en jurisdicciones demócratas.




