Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) activó 1.200 cámaras de seguridad en 98 puntos estratégicos del país para reforzar el control del suministro y la distribución de combustibles líquidos y Gas Licuado de Petróleo (GLP).
Los equipos están instalados en estaciones de servicio, plantas de almacenamiento de carburantes y plantas engarrafadoras. Desde el Centro Nacional de Monitoreo, ubicado en La Paz, la estatal realiza un seguimiento de la cadena de distribución, desde la asignación de volúmenes hasta la entrega a los puntos de abastecimiento.
El director de Gestión de Proyectos de TI Corporativo de YPFB, Fernando Fernández, explicó que el sistema permite supervisar en tiempo real las operaciones de carga y descarga, así como los movimientos de ingreso y salida de camiones cisterna. También se controlan los sistemas de facturación y seguimiento mediante cámaras y herramientas digitales.
El Centro Nacional de Monitoreo fue implementado el 15 de septiembre y complementa la infraestructura de vigilancia que ya funciona en Santa Cruz de la Sierra. Según Fernández, las anomalías detectadas se reportan de inmediato y los eventos registrados durante la jornada se consolidan en informes para las principales autoridades de la empresa.
El control se desarrolla en coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Policía Boliviana, con acciones operativas y logísticas destinadas a resguardar el abastecimiento de carburantes en el territorio nacional.
YPFB aseguró que dispone de saldos suficientes de gasolina especial, diésel y GLP para mantener la provisión, de acuerdo con la programación del Comité de Producción y Demanda, que establece los volúmenes de despacho hacia las estaciones de servicio y los clientes finales.





