La Fiscalía General del Estado abrió una investigación por presunta trata y tráfico de personas tras las denuncias de familiares que aseguran que al menos 30 bolivianos habrían sido reclutados con falsas ofertas de trabajo para ser enviados al conflicto entre Rusia y Ucrania.

Según los testimonios, los reclutadores ofrecían altas remuneraciones para captar a jóvenes, varios de ellos de la comunidad de Loma Alta, en Santa Cruz. Los familiares denunciaron la desaparición y presunta muerte de dos bolivianos en el frente de combate y solicitaron la intervención del Estado para esclarecer el caso y gestionar la repatriación de los cuerpos si se confirma el fallecimiento.

En respuesta, la Embajada de la Federación de Rusia en Bolivia negó de forma categórica cualquier vínculo con un supuesto sistema de reclutamiento y aseguró que no mantiene relación con organizaciones o personas dedicadas a estas actividades. Mientras tanto, el Ministerio Público informó que las investigaciones continúan, incluso con diligencias de carácter internacional, para establecer responsabilidades y esclarecer los hechos.