El Ministerio de la Presidencia señala que solo 39.880 de los 202.182 vehículos de transporte público registrados en Bolivia funcionan exclusivamente con diésel.

Ante el anuncio de la Confederación de Choferes de Bolivia de replegar sus unidades el próximo 28 de septiembre, el Gobierno afirmó que el fin de la subvención al diésel no afecta a la mayoría de los vehículos del transporte público.

A través de una publicación del Ministerio de la Presidencia, el Ejecutivo señaló que el 80,3% de los vehículos de transporte público no serán afectados directamente por la eliminación de la subvención al diésel.

Según los datos difundidos por esa cartera de Estado, en Bolivia existen 202.182 vehículos de transporte público. De ese total, 39.880 utilizan diésel, mientras que 67.815 funcionan con gasolina y 29.290 con GNV.

Además, 65.197 motorizados utilizan una combinación de GNV y gasolina, de acuerdo con la información presentada por el Gobierno.

“Los datos revelan que solamente dos de cada 10 vehículos funcionan exclusivamente con diésel”, sostiene el Ministerio de la Presidencia en su publicación.

El pronunciamiento se conoce después de que la Confederación de Choferes determinara en un ampliado realizado este martes en Santa Cruz que todos los sectores afiliados a esa organización replegarán sus unidades el 28 de septiembre, por lo que no prestarían el servicio durante esa jornada.

El dirigente de los choferes, Lucio Gómez, había señalado previamente que el sector analizaría una propuesta de incremento del 45% en las tarifas, aunque sostuvo que, de acuerdo con sus cálculos, el ajuste debería situarse entre el 50% y 60%.

De esta manera, el Gobierno pone en discusión el impacto real de la eliminación de la subvención sobre el parque automotor del transporte público, mientras el sector de los choferes mantiene su anuncio de repliegue nacional y plantea un incremento de tarifas