Bolivia se integró al Corredor Digital Bioceánico, una infraestructura terrestre de fibra óptica que conecta los principales centros de datos de Sudamérica y que permitirá reducir hasta en un 50% la latencia de internet, mejorando la velocidad de respuesta de aplicaciones y servicios digitales.

La red aprovecha la ubicación geográfica del país para enlazar por tierra los ecosistemas digitales del océano Pacífico y del Atlántico mediante una conexión entre Perú, Bolivia y Brasil. Según la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), esta ruta constituye una alternativa a los cables submarinos que actualmente transportan el tráfico internacional de internet a lo largo de más de 12.000 kilómetros.

La conexión en territorio boliviano es posible gracias a la red de fibra óptica de Entel, que cuenta con 42.000 kilómetros de tendido nacional e internacional, tecnología de transmisión DWDM, anillos de redundancia para garantizar rutas alternativas ante fallas e interconexiones con redes de Perú, Brasil y Estados Unidos.

El corredor quedó consolidado en marzo de este año tras una alianza comercial estratégica entre Entel y la empresa TI Sparkle.

Al tratarse de una ruta terrestre más corta que los recorridos submarinos tradicionales, la latencia disminuye de más de 100 milisegundos a aproximadamente 60 milisegundos, lo que permite que la información viaje en menos tiempo entre el usuario y los servidores, optimizando el funcionamiento de plataformas digitales.

Impulso a la infraestructura digital

De acuerdo con Entel, el corredor fortalece la red troncal de fibra óptica en el centro del continente y favorece la transformación digital de Sudamérica. Además, podría incentivar a empresas tecnológicas internacionales como Google, Meta y Akamai a instalar servidores y centros de datos en Bolivia para almacenar y distribuir contenidos localmente, reduciendo los tiempos de carga y mejorando el rendimiento de sus servicios.

La infraestructura conecta nodos de intercambio de tráfico ubicados en ciudades como San Pablo, Lima, Santiago, Bogotá y Buenos Aires, además de enlazarse con puntos fronterizos de Brasil, Perú, Chile, Argentina y Paraguay, facilitando el transporte de datos entre los principales centros digitales de la región.

Según la empresa estatal, esta red beneficiará especialmente a servicios que requieren baja latencia, como aplicaciones de inteligencia artificial, computación en la nube, operaciones financieras digitales, internet de las cosas, transmisiones en vivo y videojuegos en línea.

Entel también destacó que dispone de centros de datos en El Alto y Santiváñez para brindar servicios a operadores de telecomunicaciones, empresas y proveedores de servicios en la nube.

Ventajas de la red terrestre

La fibra óptica terrestre permite conectar ciudades e infraestructuras mediante señales de luz de alta velocidad y ofrece como principales ventajas una instalación, mantenimiento y reparación más sencillos y económicos, aunque presenta mayor exposición a cortes ocasionados por obras civiles, vandalismo o fenómenos naturales.

En contraste, la fibra óptica submarina conecta continentes mediante cables instalados en el fondo del océano, soporta la mayor parte del tráfico internacional de internet y ofrece una alta confiabilidad para enlaces de larga distancia, aunque sus reparaciones son más costosas y técnicamente complejas.

En el ámbito financiero, el Corredor Digital Bioceánico también contribuirá a reducir los tiempos de procesamiento de transferencias y operaciones basadas en tecnología blockchain, además de mejorar la experiencia de los usuarios en videojuegos en línea, transmisiones en vivo y otras plataformas digitales al disminuir significativamente los tiempos de respuesta.