El papa León XIV recibió el alta médica este sábado, cuatro días después de someterse a una cirugía para extirparle un nódulo pulmonar que fue diagnosticado como adenocarcinoma, uno de los tipos más frecuentes de cáncer de pulmón.
Los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora informaron que los resultados de los análisis de sangre y la radiografía de tórax, junto con la evaluación clínica, determinaron que el pontífice estaba en condiciones de abandonar el hospital Gemelli de Roma.
Pese a su hospitalización, el papa mantuvo parte de sus actividades, recibió a cardenales y conversó telefónicamente con el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Durante la comunicación abordaron la situación de los civiles en la ciudad de Oleshky, en el sur de Ucrania.
León XIV tiene previsto impartir la tradicional bendición dominical desde una ventana con vista a la plaza de San Pedro. Su recuperación también será determinante para definir si mantiene el viaje programado del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, país donde desarrolló durante años su labor misionera y episcopal.
El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, señaló que la decisión sobre el viaje dependerá de cómo evolucione la salud del pontífice después del alta médica. Por el momento, la Santa Sede mantiene cautela sobre el cumplimiento de la agenda internacional.
El diagnóstico generó preocupación por sus posibles efectos en el pontificado, aunque Parolin descartó que el papa hubiera dejado preparativos especiales ante una eventual incapacidad para ejercer sus funciones. Días antes de la cirugía, León XIV había confirmado al cardenal Luis Antonio Tagle como decano del Colegio Cardenalicio, cargo con un papel relevante en la organización de un eventual cónclave.




