El municipio paceño confirmó que activó el procedimiento para rescindir el contrato con la empresa encargada del aseo urbano. Concejales advierten sobre posibles consecuencias económicas y exigen conocer qué alternativa asumirá el servicio.
La Alcaldía de La Paz inició los trámites para rescindir el contrato con La Paz Limpia (LPL), empresa responsable del servicio de aseo urbano, en medio de la crisis por la acumulación de basura en distintos sectores de la ciudad.
La concejal Miriam Aguilar, de Innovación Humana y afín al alcalde César Dockweiler, confirmó a BTV que el municipio activó el procedimiento luego de considerar que se cumplieron los plazos administrativos establecidos en el contrato.
Mientras avanza el proceso, la Alcaldía utiliza personal y maquinaria municipal para reforzar el recojo de residuos y atender la emergencia.
En declaraciones a Brújula Digital, el concejal opositor Fernando Ruiz advirtió que una eventual rescisión debe estar sustentada técnica y legalmente, debido a que podría generar consecuencias económicas para el municipio, como posibles demandas por daños y perjuicios.
Ruiz señaló que, si La Paz Limpia incurrió en incumplimientos establecidos en el contrato, corresponde aplicar las sanciones previstas. Sin embargo, pidió a la Alcaldía transparentar los informes y explicar cuál será la alternativa para garantizar el servicio.
El concejal también expresó su preocupación por la posibilidad de que una nueva contratación pueda favorecer a una empresa vinculada a autoridades o por relaciones personales.
Además, cuestionó el costo que representa para el municipio utilizar maquinaria y personal propio para cubrir la emergencia y pidió conocer si existe presupuesto para afrontar una eventual contratación alternativa.
Por su parte, la concejala opositora Casimira Lema también pidió que el conflicto contractual no termine afectando a los vecinos y exigió una ruta concreta para solucionar la acumulación de residuos.
“La basura no puede ser rehén de una disputa contractual, política o económica”, sostuvo Lema.
La concejala planteó además revisar de manera integral el modelo de gestión de residuos de La Paz, incluyendo el contrato, los costos, la estructura tarifaria, el combustible, el parque automotor y la disposición final.
Mientras la Alcaldía avanza con el trámite de rescisión, la principal interrogante permanece abierta: ¿quién asumirá el recojo de basura si La Paz Limpia deja de prestar el servicio y cuánto le costará esa transición al municipio?








