El sector sostiene que el aumento de repuestos e insumos elevó sus costos de operación y justifica una nueva tarifa, aunque reconoce que la mayoría de los vehículos no funciona con diésel.
El transporte federado de Santa Cruz pidió elevar el pasaje urbano de Bs 3 a Bs 6, pese a que reconoce que aproximadamente el 80% del parque automotor público funciona con GNV.
El dirigente Bismark Daza señaló que el precio del diésel no es el único factor que afecta al sector y argumentó que el incremento de otros insumos y repuestos también elevó la hoja de costos de los transportistas.
“Aunque el Gobierno diga que el 80% trabaja a GNV, está bien, pero ¿qué hace para evitar el encarecimiento de los insumos para el autotransporte?”, cuestionó Daza.
El dirigente sostuvo que los costos de operación de los micros aumentaron y que esta situación también habría incidido en el precio de algunos productos de la canasta familiar.
Daza afirmó además que los transportistas solicitaron desde enero avanzar con la conversión de vehículos a GNV, pero que actualmente existen dificultades para acceder a los kits. Según explicó, algunos operadores están comprando por su cuenta kits de quinta generación a un costo aproximado de Bs 7.500.
El reclamo se da después de la eliminación de la subvención al diésel, que elevó el precio del combustible a Bs 17,95 por litro. Como medida de protesta, el transporte anunció el repliegue de sus unidades.
“Ninguna de las modalidades del transporte vamos a salir a trabajar, es una medida de protesta para mostrar al Gobierno que estamos molestos”, afirmó Daza.
Los micreros cruceños plantearon una tarifa transitoria de Bs 6, el doble del pasaje vigente. La Alcaldía de Santa Cruz rechazó cualquier incremento unilateral y determinó mantener la tarifa actual mientras se realiza un estudio técnico de costos.
El análisis municipal tendrá un plazo estimado de 40 días, periodo durante el cual deberá determinarse si corresponde modificar el pasaje y cuál sería el nuevo monto.



