Bolivia propondrá a Chile realizar operaciones militares espejo para combatir el narcotráfico, el tráfico de armas y el contrabando en la frontera común, anunció este viernes el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, en el marco de la visita oficial del presidente chileno, José Antonio Kast.
La propuesta contempla intervenciones coordinadas en ambos lados de la frontera, con efectivos de cada país actuando dentro de su propio territorio y de acuerdo con su legislación. El planteamiento busca evitar el despliegue de militares extranjeros en territorio vecino y fortalecer la respuesta conjunta frente a las redes delictivas transnacionales.
Justiniano también adelantó que solicitará una reunión entre los altos mandos militares de ambos países para establecer mecanismos de intercambio continuo de alertas e información. La iniciativa será parte de los temas de seguridad que se abordarán durante el encuentro entre Kast y el presidente boliviano, Rodrigo Paz.
El ministro reconoció que la cooperación entre las Fuerzas Armadas de Bolivia y Chile todavía se encuentra en una etapa inicial, a diferencia de la coordinación policial, que ya cuenta con mecanismos bilaterales. El 31 de agosto, ambos países realizaron en La Paz la primera Reunión de Altos Mandos Policiales y Unidades Especializadas, orientada al intercambio de información y la lucha contra delitos como el narcotráfico y la trata de personas.
La iniciativa también se enmarca en los compromisos regionales contra la delincuencia organizada transnacional asumidos por Bolivia y otros países. En paralelo, el Gobierno boliviano trabaja con Brasil para retomar la Operación Ágata, destinada a reforzar la vigilancia fronteriza y el intercambio de información contra las redes criminales.
Por el momento, la propuesta de operaciones espejo con Chile no se ha traducido en un acuerdo para ejecutar acciones conjuntas. La eventual coordinación dependerá de las conversaciones bilaterales y de los mecanismos que definan las autoridades militares de ambos Estados.




